miércoles, 19 de enero de 2011

Enfermedad

Cierro mis ojos fuerte ... y tapo mis arrugados párpados con mis manos en un intento desesperado de no ver mas nunca mas, con la débil esperanza de que cuando los abra todo sea algo distinto pero, que puedo esperar ? abro mis ojos y mientras estos se acostumbran segante luz artificial me doy cuenta de que no se ha ido ... sigue la maldita monotonía.
nunca espere que cambiara pero quizás guardaba la esperanza de que al abrir mis ojos podría ver el atardece
r que cada día parece mas un mito entre todos estos edificios y calles grises.
me parece inimaginable que alguna ves allá ávido algún acto tan increíble, es que ya estoy cansada de despertar alborotada por las bocinas y las personas, ya estoy cansada de ver atravez de mi ventana y solo ver edificios negros e imponentes que parecen no querer dejarme ver el cielo, sentir la claustrofobia ...atrapada en una selva de cemento que parece crecer cada día mas rápido como el mas mortífero cancer, arrasando con todo a su paso, volviendo todo gris, todo frió y vacio donde las personas parecen animas con sus ojos ausentes y sus pasos inconscientes parecen vagar perdidos por las calles agrietadas.
que persiguen ? supongo que el dinero, el poder ...no importa como todo se vale por aquella seductora droga que nos ha consumido a cada uno de nosotros cada una de nuestras células grita por un poco mas y mas ... pero cuando nos damos cuenta estamos sumergidos en el egoísmo y el rencor, pero que importa? hoy eso es lo normal vivir mintiéndote a ti mismo es lo normal tener un 4x4 del año, ser un gran profecional con muchas personas a cargo, ganar mucho dinero... eso es lo que todos esperamos de nosotros mismos de nuestros hijos, lo que nuestros padre
s soñaron para nosotros eso es ...una vida de apariencias, seguimos dando vueltas en la adición al poder, necesitamos tanto aquella droga que dejamos atrás nuestros sueños, nuestras identidades, nuestras almas y crearnos una falsa felicidad tan frajil tan enfermiza...tan idéntica para todos
porque esperar el mañana si sera igual al ayer sera igual que un mes atrás la misma rutina no me da nada que perseguir no tengo nada por lo que luchar porque todos mis sueños me los an quitado.
que mi futuro este echo me ase enfermar, no tener nada que esperar me ase enfermar, convertirme en otro cuerpo sin sueños me ase enfermar, me siento desesperada ... pero paresco ser la única exaltada ante tanto horror. esque acaso todos an enloquesido, acaso ya an aceptado este terrible destino o es que yo soy la única loca aquí. quisas ... soy como una niña disfruto de las pequeñas cosas de los detalles, de las ojas de otoño, del zumbeo de las abejas en primavera, de la orquesta de la lluvia invernal y el reponedor sol del verano ... si eso es estar loca no quisiera despertar nunca de mi dulce demencia y desear que cuando me liberen de mi camisa de fuerza la naturaleza allá ganado y que esas pequeñas flores que se habrían paso entre las grietas de la ciudad allan por fin encontrado la cura para la enfermedad del planeta, entonces al despertar solo sera un triste recuerdo una cruel pesadilla ... quizas aun hay un final feliz.

jueves, 6 de enero de 2011

Magia

la brisa marina me arremolinaba el cabello y golpeaba mi cara, el barco se misia suavemente sobre la negrura del mar,el cielo encapotado de nubes espesas y obscuras y amenazaba con negrecer todo el paisaje y ocasionalmente la sal del mar de suspiraba algún recuerdo.
tras una especie de niebla se aparecían los recuerdos deteriorados por el paso de los años.
entonces retrocedí 12 años era un día como hoy cruzando el mar.
entre los sonidos metálicos de los camiones que estacionaban el transbordador corrían 2 niñas cuyas risas eran amortiguadas por las olas que rompían en el casco y el constante mecerse de los enormes camiones, el olor de gasolina y brisa salina vino a mi nariz tan nítido como hace 12 años y traía consigo todas esas sensaciones, todos esos viajes,todos esos recuerdos en la inospita isla de chiloé, un lugar que da vida a un sin fin de leyendas, bosques de alerces cuyas añosas raises descansan en tierras eternamente mojadas por la lluvia incansable.
lluvia que me cantaba canciones de cuna cuando chocaba con fuerza sobre el cristal de mi ventana.

entonces escuche un estridente sonido que me devolvió al presente, era la campana que indicaba que ya llegaríamos a la isla, el viaje se me paso tan rápido, es que en chiloé el tiempo parece no tener importancia y toda regla de física queda obsoleta en una isla que se rige de magia y leyendas que están presentes desde tiempos inmemoriales.