miércoles, 15 de febrero de 2012

Cuando la niña apagaba las luces, la pieza se volvía infinita y ajena. Ella era una intrusa en la habitación que de repente le pertenecía a las sombras que desfilaban por el rabillo de su ojo. Hace un tiempo atrás podía dormir  y soñar. Pensó. Hace un tiempo los colores eran mas brillantes y el licor sabia más amargo, hace un tiempo habían excusas para sonreír. cuando se volvió todo negro? Aveces la gente se comporta de formas extrañas. Hace un tiempo yo tenía amigas. Las tengo, no, no las reconozco. Son extrañas.

 La sensación de angustia en la boca del estomago la mantenía en posición fetal. Estoy tan triste, pensaba para si misma. Todos se van de mi lado. Cuando me siento feliz por fin, me dejan, por que? porque no soy lo suficientemente buena? Ahora le conversaba a las sombras omnipresentes que cuando prendía la luz se iban, se escondían en los rincones, pero ahora ella prefería que le hicieran compañía, En la oscuridad, llorando derrotada. Que patética me he vuelto. Siempre trato de ser fuerte, pero ya no tiene sentido.

Entonces se levanto ,saco la aspiradora se puso el tubo en la boca y la encendió. La espiradora le quito hasta el último soplo de vida y la la niña se convirtió en sombra.

sábado, 24 de diciembre de 2011

lucía, lucía

lucía barría la entrada de su casa por enésima vez. la entrada estaba reluciente, sin embargo, la vida de ama de casa es aburrida y para lucia, barrer la entrada y ver la gente pasar se había convertido en un aburrido pasatiempo. pero, una tarde lucia sintió en su pecho el corazón alborotado, por un momento dejo libre el espíritu de aventura que le habían quitado los años barriendo y planchando. cuando lucia vio su escoba salpicada de sangre tibia y roja supo que iba a tener un nuevo pasatiempo.

no seria difícil deshacerse del cadáver, su cabeza maquinaba a toda velocidad. se sentía diez quizá veinte años mas joven. nunca habría imaginado que la cabeza destrozada de su marido que yacía muerto en el suelo le traería tanta diversión a su rutina monótona. no tenia remordimientos. después de todo, las enormes y ahora pálidas manos de su marido le habían querido estrangular mas de una vez. y no solo a ella. nadie lo extrañaría. solo un poco de tierra. fácil. pero quedaba una pregunta en la mente de lucia. ¿cuantos mas habría por ahí? ¿cuantos mas le servirían de diversión a lucia y su ensangrentada escoba? . hay mucho tiempo para planear eso pensaba y relamiéndose, limpio lentamente la poza de sangre del piso. la sangre del hombre que había dormido con ella los últimos 30 años.

viernes, 12 de agosto de 2011

infrarrojo


Era una noche cálida, la ciudad se veía maravillosa desde el décimo piso del departamento, la luz estaba baja y ese vestido me daba una vista espectacular de su escote.
las notas del soul se mezclaban con el humo y el alcohol. Nuestras miradas se encontraban y las palabras, totalmente innecesarias, me llevaron directamente a tus labios, a tu cuello, a tus brazos. Los cigarros se consumieron en el cenicero.

miércoles, 10 de agosto de 2011

la niebla


me siento triste y sola, sola por completo. mi vida ya es un sendero recorrido y la verdad, me arrepiento de muchas cosas, en realidad me arrepiento de muchas que nunca realice.
toda mi vida se vuelve insípida, sin sentido y ahora que estoy vieja ya se a echo muy tarde. ya no puedo volver atrás.
mi mecedora cruje, la pequeña estufa esta muy fría y la artritis devora mis huesos, creo que puedo sentir como a cada minuto mi piel se vuelve un poco mas fina y pierdo mas y mas el aliento. siento la muerte muy cerca, acechándome seductora.
pasan las horas lentas y todos mis recuerdos se borran poco a poco, la niebla los cubre como una ligera película de humo que se vuelve todos los días un poco mas espesa.
los libros en la estantería, amarillos ya por el tiempo, los juegos de losa fina ya sin uso hace años, los pisos helados llenos de historias, todo se lo lleva la niebla que es como una pantera que me mira de reojo y se escabulle entre las sombras de la casa.

mis ojos ya no son los de antes y mi mente aveces me juega malas pasadas. aveces incluso pienso que la muerte me ha esperado demasiado, aveces en realidad no quiero estar mas aquí.
cuando escucho algún auto pasar fuera de mi casa, mi cansado corazón se sacude ante la esperanza de que el toque la puerta, de el volverá a mis brazos, incluso algunas noches antes de dormir siento el peso de su cuerpo en mi cama, siento el calor de su piel rosándome, pero como dije antes, mi mente me juega malas pasadas, el ya no volverá.

yo ya no pertenezco a este mundo, el va muy rápido para mi ya no me quedan siquiera sus abrazos, las risas de mis hijos, todo, todo se lo lleva la niebla.

lunes, 6 de junio de 2011

cuidad

recuerdo el aire cargado de humo espeso y toxico, los autos rápidos y frenéticos como sangre por las arterias de cemento, las paredes rayadas con los gritos de auxilio de los desposeídos, y en un semáforo en rojo entre los edificios y los autos estaba ella. No sé como se llama pero lloraba desconsolada, se me hizo el corazón un nudo cuando vi sus ojos vidriosos y la indiferencia de la gente que pasaba, a través de su cristal se veía la tristeza y la soledad de la vida en la cuidad, entre las bocinas entre la prisa.

luz verde, doble en la siguiente calle y nunca mas la volví a ver.

domingo, 10 de abril de 2011

viaje



de a poco empiezo a sentir los efectos del narcótico... mis piernas, mis manos se derriten, las sombras se mueven y el techo es una galaxia estrellada, de a poco las preocupaciones se desvanecen y dan cabida a un nuevo mundo, a un nuevo idioma. De repente el mundo real se vuelve insípido y ridículo. Mi cuerpo finalmente se desvanece, se derrite y mi alma vaga entre el humo de la habitación, entre risas, gritos y llantos todo esta en ella, todo esta equilibrado todo es tan simple y perfecto.
las moscas negras y malditas giran en círculos, acechando como buitres, esperando el final de mi viaje, esperando que mi alma siga su viaje hasta lo mas recóndito para apoderarse de mi cuerpo inerte y llenarlo de blancos y viscosos gusanos que se alimentaran de negra y podrida carne mordiendo todo lo que fui en este mundo, eso ya no importa yo ya estoy muy, muy arriba y el cuerpo parece una alucinación mas, no quiero bajar jamás este es mi lugar, lo se, este es el lugar mas maravilloso que alguien pudiera siquiera imaginar.

viernes, 18 de marzo de 2011

un sueño

la piscina tiene manchas rojo oscuro por todo el borde,parece sangre, el agua esta negra como el petroleo, el cielo es purpureo algo anaranjado, el sol parece muy pequeño rojo y agotado tras las nubes espesas y esporádicas del cielo, la tierra mas opaca de lo normal tiene un poco de pasto de un color verde musgo agónico y el aire hasta se siente mas pesado con un ligero dejo a humo.
un cosquilleo helado de puro miedo me recorría la espalda, mis manos se veían pálidas ante los débiles rayos solares que se colaban entre las nubes y se hacían claramente visibles entre el aire cargado de humo.
habían niñas, no hablaban, camine entre ellas, se que no me ven como solo lo sabes cuando sueñas. sus labios eran incoloros, tanto que costaba imaginar que hubieran efectivamente labios entre esos rostros pálidos de porcelana sus ojos por el contrario eran negros como el agua de la piscina, como el carbón y sus cuerpesitos manchados de tierra apenas se movían, solo se balanceaban de un lado a otro como impulsadas por el viento. No había viento claro, todo lo contrario el aire era húmedo, cálido y pesado. No habia notado que estaba caminando, era un paso sigiloso, de repente me encontre frente a la pisina de aguas obscuras y no pude contenerme a poner un pie en el agua, apenas mis dedos tocaron el agua todos los ojos negros que se posaban en el vacío ahora repentinamente se posaban en mi, con sus miradas ausentes, con sus ojos sin alma, el escalofrío de miedo se convirtio en una violenta convulsion, senti la claustrofobia, quise mover las manos y el cuerpo no me respondio, mi cerebro frenetico por el susto daba ordenes a las piernas de correr pero estaban inmóviles entonces quise despertar pero era imposible a cada segundo ese mundo extraño se volvía palpable y real ya era muy tarde para escapar.