en el campo de trigo el viento movía las espigas como una suave danza, ella se movía dando vueltas mientras su vestido se enredaba con las espigas ,parecía absorber cada rayo de luz con su piel canela, las pecas de su cara y de su frente recibían el viento tibio y suave mientras el cielo se teñía de naranjo y azul.finalmente se recosto sobre las espigas que se iban enredando en su cabello de destellos dorados y castaños -ven aquí,esto es maravilloso. me decía mientras me miraba con sus enormes ojos castaños tan obscuros como el chocolate amargo.
me recoste a su lado, muy cerca, sentía sus suaves latidos, le tome la mano y ella me miro, apenas sus labios se curvaron en una sonrisa y me beso, un beso lento y cálido, teníamos toda la vida.
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